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TENDINOPATIA DE PATA DE GANSO: “me duele la rodilla”.

Una tendinopatía de pata de ganso es una lesión muy frecuente en corredores, practicantes de senderismo e incluso en ciclistas, producida normalmente por una causa muy común como es no estirar. Se trata de un dolor persistente en la cara interna de la rodilla, que se acentúa con el movimiento pudiendo afectar a las actividades de la vida diaria.

La pata de ganso es una inserción tendinosa de 3 músculos diferentes (Sartorio, Semitendinoso y Recto Interno) que vienen desde la cadera a lo largo del muslo, hasta la rodilla, permitiendo los movimientos de ambas articulaciones.

Como hemos mencionado anteriormente, el síntoma principal es el dolor en la cara interna de la rodilla que puede dar lugar a la aparición de un edema y rigidez al iniciar el movimiento, llegando a durar dicha rigidez hasta una hora.

Esta lesión se puede producir por “microtraumatismos” de repetición (común en corredores de larga distancia), por una pisada incorrecta debida a problemas posturales o por alteraciones estructurales tanto en la cadera como en la rodilla o incluso en el tobillo.

Es importante hacer un buen diagnostico diferencial por parte de un profesional, ya que esta patología podría confundirse con otras alteraciones de rodilla como puede ser esguince del Ligamento Lateral Interno, una lesión de menisco interno o incluso una afectación del compartimento interno de la articulación.

El tratamiento de la tendinopatía de la pata de ganso, tendrá como objetivo principal la disminución del dolor y en el caso de presentar edema, la reducción del mismo. Para conseguir dichos objetivos, aplicaremos distintas técnicas de fisioterapia como puede ser:

  • Terapia manual: para la musculatura afectada, liberando así la tensión tendinosa.
  • Radiofrecuencia: para la disminución del edema y el aumento del metabolismo, consiguiendo una recuperación más rápida y eficaz.
  • EPI: para la remodelación y regeneración del tejido patológico.
  • PRP: en casos en los que persiste la lesión, pudiendo llegar a cronificarse, para conseguir la regeneración del tendón, logrando grandes resultados en casos aparentemente imposibles de resolver.

Como en toda patología, es muy importante una valoración previa personalizada para poder adaptar el tratamiento tanto a la lesión como al paciente.