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“Me duele la parte de abajo de la espalda, y me baja hasta la rodilla por la parte de atrás de la pierna”.

“Me duele la parte de abajo de la espalda, y me baja hasta la rodilla por la parte de atrás de la pierna”. Esta es una frase que se repite mucho en adultos tanto sedentarios como deportistas. A estos síntomas de dolor tanto local como referido, lo común es llamarlo Ciática. Pues bien, en esta entrada analizaremos y matizaremos acerca de esta patología.

El nervio ciático es el nervio más extenso y grueso de nuestro cuerpo. Debido a esa longitud y grosor, es más vulnerable a sufrir compresiones o irritaciones en algún punto de su recorrido. El origen de este nervio son 5 raíces nerviosas que se unen para crearlo, por ello es tan potente. Pasa por la zona glútea y recorre toda la parte posterior del muslo hasta llegar al hueco poplíteo (parte atrás de la rodilla) donde se divide en 2 ramas, que a su vez se irán ramificando hasta llegar al pie.

El punto de recorrido más crítico por el que pasa este nervio, es cuando pasa por la zona glútea, ya que atraviesa diversas masas musculares. Discurre muy próximo al músculo piramidal, éste es un músculo pequeño situado profundamente que une el sacro con el fémur. Un exceso de tensión o un traumatismo directo sobre la zona descrita, puede provocar una irritación o compresión y dar lugar a un Síndrome del Piramidal (a veces conocido como “falsa ciática”).

La causa principal del Síndrome del Piramidal es un acortamiento o exceso de tensión en el musculo Piramidal. Cuando este musculo sufre un espasmo, comprime el nervio ciático contra la pelvis dando lugar a dolor en la región lumbar baja con sensación de hormigueo en el recorrido del nervio especialmente hacia la pierna. Este espasmo o acortamiento del musculo puede ser provocado tanto de manera postural (estar sentado mucho tiempo en la misma postura, levantar peso de manera inadecuada…) o incluso en personas deportistas, debido a un estiramiento tanto escaso como excesivo.

Es importante hacer un diagnostico diferencial de esta patología, ya que es muy común que se confunda con una radiculopatía (hernia discal, protusiones…) ya que el cuadro sintomático es muy parecido debido a que afecta a la misma raíz nerviosa.

En el caso del Síndrome del Piramidal, el tratamiento planteado sería mediante Terapia Manual directa sobre el músculo para aliviar ese exceso de tensión o el acortamiento que se pudiera presentar, abordando también toda la zona glútea. Dentro de esta terapia manual aplicaríamos neurodinamia para la movilización del nervio haciendo así que el espacio por el que discurre vuelva a ser el debido. En los casos en los que este tratamiento es insuficiente complementamos con Punción Seca o Acupuntura en función del caso.

Como siempre, es imprescindible acudir a un profesional tanto para hacer el diagnostico diferencial como para el tratamiento, ya que es crucial hacer una buena valoración inicial, para poder así descartar que no se trate de una patología mayor.