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EPICONDILITIS: no sólo la padecen los tenistas.

Hoy en día, la epicondilitis, conocida también como “codo de tenista”, es una patología común debido, entre otras cosas, al aumento de participantes en los deportes de raqueta, tanto tenis como pádel, squash, frontenis… Hay que hacer una distinción en esta lesión, ya que no sólo son los deportistas los que pueden desarrollarla, se da también en personas que realizan gestos repetitivos con los brazos y muñecas como pueden ser mecánicos, carpinteros, labores domésticas, trabajos de oficina…

La causa de esta patología es la inflamación de los tendones epicondíleos, que son los que unen la musculatura del antebrazo y la mano a la cara externa del codo. Estos músculos son los encargados de los principales movimientos de la mano.

Los síntomas que se pueden dar cuando se desarrolla esta lesión, son dolor en el codo a la presión y dolor al sujetar objetos con algo de peso, e incluso, en algunas ocasiones, el dolor se asocia a una pérdida de fuerza en la mano, con sensación de debilidad.

Para el tratamiento de esta patología, es esencial una buena valoración previa y a ser posible con alguna prueba diagnóstica, como resonancia magnética o ecografía, para el descarte de otras posibles lesiones y si efectivamente es una epicondilitis, saber el grado de inflamación del tendón o incluso si existe algún desgarro del mismo.

Tras la primera valoración y con el diagnóstico completo, los tratamientos de elección son todos los aplicados en tendinopatías. Los más comunes son:

  • EPI: para el tratamiento del tendón como tal
  • Acupuntura: el tratamiento se enfoca tanto para el tendón como para la musculatura epicondílea
  • Terapia Manual: para el alivio de la tensión muscular que puede producir esta lesión.
  • Laser-K: como complemento del tratamiento para el aumento del metabolismo celular.
  • PRP (Plasma Rico en Plaquetas): en casos en los que la fisioterapia convencional no tiene resultado.

Con el tiempo, si no se recibe el tratamiento adecuado para esta lesión, cualquier actividad que involucre la torsión repetitiva de la muñeca, puede llevar a cabo, de nuevo esta lesión. Como siempre es importante acudir a un profesional cualificado para que el tratamiento sea lo más adaptado posible a su lesión, consiguiendo así una recuperación mejor en menos tiempo.